Quienes me conocen saben que soy un aficionado de la historia, en especial del dramático episodio de la 2 Guerra Mundial y sus nefastas consecuencias. El jefe de proyectos de GrupoITnet, Miguel Melón, me contó algo sobre la serie Band of Brothers hace ya algo más de un año. Me sorprendió a mi mismo comprobar que no hubiese sabido de su existencia hacia una fecha tan tardía como 2007. En resumidas cuentas, se trata de una serie sobre una compañía de paracaidistas americanos de la 2ª Guerra Mundial, de la cual, he hecho el tema principal del blog EasyCompany.es, que me ha servido a su vez para volcar contenidos relacionados de los que, como ya he dicho antes, soy aficionado.
Pues bien, en cada capítulo de BoB, se ofrecen pequeñas partes de las entrevistas que les hicieron a los veteranos de la Easy. En el capítulo cinco (Crossroads), hablan sobre el liderazgo. Hablan sobre lo que un líder ha de tener, ha de ser, y ha de transmitir a sus soldados. También sobre el ejemplo contrario, la desconfianza que causa en el hombre un mal líder, como expresa uno de los veteranos: “A algunos de los oficiales…creo que no los hubiese seguido ni al agua”.
En esos minutos, los veteranos ensalzan la figura de su líder en aquellos tiempos, Dick Winters, que llegó al grado de mayor(uno más que capitán) del Ejército de los Estados Unidos de América. Y es cuando escuchamos una frase que creo que da la luz sobre algo tan fundamental como el liderazgo:
” Un buen líder tiene que entender a la gente que tiene bajo su mando, entender sus necesidades, sus deseos…o como piensan en cierta manera”.
Estoy seguro que hay miles de personas que han nacido para ser líderes porque, es algo que llevan en la sangre, es innato. Y otros miles que no han nacido para ello pero sin embargo lo son, por esfuerzo, mérito(o demérito), avatares de la vida, etc.
Esa frase encierra bastante de las características fundamentales que todo líder ha de tener. A veces, como decía Juan Antonio Cebrian, los misterios más insondables de la Historia, tenían por respuesta la más sencilla solución. Por cierto, un saludo Capitán, allá donde estés.
http://www.laprensa.com.ni/archivo/2005/febrero/21/economia/
Una buena referencia
Hola Leopoldo, creo que no tengo el placer de conocerte así que, gracias por compartir esta información. La primera parte del artículo da incluso pavor, cuando habla de “líderes corruptos, malos o crueles”.
Me he sentido bastante identificado cuando afirman que hay que tener un “saludable escepticismo”. Pero veo más complicado que los “seguidores” puedan tener capacidad o voluntad para afrontar un mal liderazgo. Ese estudio, habla de empresas americanas, no españolas. Quizá, la tal Kellerman debería pasarse por aquí, a ver que opina! Y no lo digo yo, lo dicen la mayoría de expertos en recursos humanos que investigan o trabajan en España.
Gracias por tu aportación.Saludos.