Homenaje a un gran videojuego
El otro día, sin previo aviso, el capitán Nostalgia se avalanzó sobre mi con malignas intenciones. Estaba hablando con un compañero del trabajo sobre el nuevo Street Fighter IV, best-seller de la legendaria Capcom en la flamante y despilfarradora Playstation 3 cuando me comentó que el prefería el Tekken o incluso…el Soul Calibur. Dios, había borrado esas dos palabras de mi mente.
Soul Calibur, ¡que recuerdos! Flamante juego de lucha en la genial (esta sí que era una auténtica revolución) Playstation 1 de Sony. En la época no había muchas opciones, Soul Calibur era un soplo de aire fresco. Recuerdo incluso los pioneros del género, Battle Arena Toshiden o el primer Tekken (también desarrollado por Namco!). Soul Calibur era gráficamente una joya para la época e incorporaba una novedad, el uso de armas. Todos los personajes se distinguían por el uso de un tipo de armas: espadas cortas, bastardas, lanzas, nunchakus,etc. Eso daba una vida increíble al juego, porque ibas mejorando con el paso del tiempo, y incorporando diversas armas a tu arsenal, hasta que encontrabas tu arma definitiva.
Mi personaje favorito era Taki, esta mujer, como diría Marcial Ruiz Escribano, repartía ostias como panes. Tenía un movimiento que permitía escapar muy rápidamente de una situación complicada. Su movilidad era su mejor arma. Y es que, esto de la movilidad y reflejos era vital. ¿Por qué? En Soul Calibur quien salía del “cuadrilátero” de combate, perdía automáticamente, daba igual que estuvieran a punto de hacerte un “perfect”, si conseguías hacer una llave al contrario y lanzarlo fuera, perdía. Ese era otro de los grandes atractivos de Soul Blade.
Otros personajes míticos:
- Rock
- Sophitia
- Siegfried!
- Voldo
- Li Long
- Cervantes
Es de los pocos juegos en los que alcancé un nivel, que se podría considerar como enfermizo. Sólo algún colega me duraba algo en un VS. Estuve a punto de derrotar al enemigo secreto del juego, uno que aparecía de vez en cuando, pero derrotarle era casi una quimera. Y es que no recordaba la de horas que pasé jugando a Soul Blade. De los pocos juegos que he exprimido hasta la última gota, otro ejemplo sería el 007 Goldeneye de Rare Software para N64.
En fin, otros tiempos. Dejo aquí la intro del juego, que me trae buenos recuerdos







